Pico es un perrito que estaba en Sanlúcar en la calle. Como era un muy dócil y cariñoso, unas personas, amantes de los animales, le llevaron al veterinario para ver si tenía microchip. Como no tenía y no tenían sitio dónde dejarlo, le dejaron en la calle otra vez después de darle comida y agua. Desde entonces Pico iba solo al veterinario donde le daban agua y comida y a veces se quedaba a dormir.
Cuando les dijimos que le ibamos a acoger, el veteriario le castró y vacunó sin cobrar y nos lo mandaron. Lo mandamos al albergue de Alemania desde donde se colocó en una familia con 2 niños y 2 gatos. Están todos como locos con él.
























